Parece ser que un loco anda suelto pero con paradero conocido; ese podría ser el titulo de la película que contara la historia de Chavez, aunque se podría aplicar a muchos gobernantes mundiales, hayan sido elegidos democraticamente o no.
Una vez más nos vuelve a sorprender con medidas cuanto menos irritantes para la mayoría de la sociedad, pero que tomadas por otros mandatarios nos hubieran parecido racionales y lógicas. El hecho de que hayan aprobado un ley que le otorga poderes “al Presidente de la República para que, en Consejo de Ministros, dicte decretos con rango, valor y fuerza de ley” según reza el articulo primero de dicha ley, hace temblar los cimientos de otras democracias centenarias.