Una vez más los gobiernos de todo el
mundo quieren tratarnos como a un rebaño de ovejas, sin ser nosotros
nada de eso, o al menos esa es la sensación que yo percibo al ver
como la comunidad política internacional se echa encima de Julian
Paul Assange, director y fundador de Wikileaks, por el mero echo de
sacar a la luz documentos secretos de EEUU, que no hacen otro cosa
que corroborar lo engañados que estamos sobre la inmensa mayoría de
acciones que toman nuestros países.