¿Indignación? No, eso
se queda corto cuando escuchas que nuestros queridísimos
eurodiputados votan en contra de volar en clase turista, menuda
desfachatez, vaya pandilla de desgraciados y sinvergüenzas. No
contentos con eso ahora quieren cambiar el voto por una abstención,
bueno, pues yo me abstengo también de circular a 110 km/h para
ahorrar en nuestra factura petrolífera, o de usar bombillas de bajo
consumo, o de pagar los incrementos de nuestra hipoteca, o de
cualquier cosa que me toque los cojones y no me venga a bien cambiar.
