Suele pasar que por
circunstancias de la vida las cosas no te llegan como uno desearía,
pero ahora podríamos decir que no son las circunstancias sino más
bien las imposiciones económicas las que no te convencen lo más
mínimo, pero por contra y paradojicamente, si quieres seguir
avanzando, tienes que seguir tragando toda la mierda que te echen
encima para que “el sistema” no se venga abajo, todo eso mientras
tu lumbago empieza a resentirse por toda la carga adicional que
llevas.
