miércoles, 19 de enero de 2011

Obsolescencia programada: Comprar, tirar, comprar

Como si de marionetas se tratara, este es otro ejemplo más del buen hacer de nuestras empresas y gobiernos. Y es que no hay que ser muy listo para darse cuenta que la obsolescencia programada es una realidad evidente en nuestro mundo de supuesto crecimiento ilimitado. Cuesta engullir razonamientos que me llevan a pensar en medicamentos que curan enfermedades crónicas guardados en el fondo de una caja fuerte, por que económicamente es mejor vender mes a mes para engordar las arcas de las farmacéuticas.

Para todo aquel que se quede patidifuso al leer obsolescencia programada, vale una sencilla explicación para que compruebe su existencia, véase por tanto que el termino obsolescencia deriva de la palabra “obsoleto” y no es más que la forma en que las empresas construyen sus artículos con una fecha de caducidad programada, al amparo de nuestros gobiernos y promovidos por nuestro actual sistema capitalista donde el crecimiento por el crecimiento es la moneda de cambio que impulsa el estado de bienestar de los países desarrollados.

No solo gobiernos y empresas tienen la culpa de esto, también nosotros que hemos aprendido muy bien la lección y llevados por nuestro afán consumista, compramos, tiramos y volvemos a comprar el mismo articulo, pero eso sí, el de ultima generación, no vaya a ser que nuestro vecino, familiar o compañero de trabajo nos vea con ese móvil que ya tiene 12 meses. Y también caemos en sus redes cuando se estropea la plancha o similar y siendo conscientes de lo engorroso de llevar nuestro aparato a un servicio técnico, que tampoco nos pondrá las cosas fáciles, decidimos comprar una nueva plancha y de los restos de la vieja, que se ocupen los países subdesarrollados.

Efectivamente, dando por bueno el echo de que el progreso tecnologico ha de seguir su rumbo en pos de solucionar problemas y otorgar calidad de vida es razonable pensar en usar dicha tecnología para satisfacer nuestras necesidades y no al contrario, creando primero las necesidades y despues desarrollando tecnología que las cubra. Nos encaminamos por tanto o mejor dicho, nos han marcado una hoja de ruta para lograr la exterminación de las riquezas de nuestro planeta, convirtiendo a los países subdesarrollados en el basurero del primer mundo, o dicho de otra manera, el mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos pero siempre será demasiado pequeño para la avaricia de algunos (Gandhi).

Pero no acaba aquí la cosa, dado que es evidente que si todo el mundo dejara de comprar artículos nuevos se produciría un parón de la industria, paralizando la actividad económica y provocando una crisis internacional mucho más profunda de la que actualmente vivimos ¿cual es la solución entonces?, difícil, por no decir imposible, que lleguen a acuerdo dos puntos de vista tan dispares como aquellos que abogan por un decrecimiento controlado en pos de una sostenibilidad real para todo el planeta, no solo para países desarrollados, con aquellos que actualmente manejan la batuta de la economía y que prefieren subirse al tren del crecimiento infinito.

Realmente se antoja complicado que aun teniendo claro que el ritmo actual no es sostenible para nuestro planeta, pongamos de acuerdo no solo a empresas y gobiernos, también a la gente del mundo entero; pero mientras tanto espero que aquellos que lean esto y si quieren, que vean el documental que abajo les dejo, sean conscientes de como nos engañan y manejan, y si realmente os sentís ninguneados pongáis de vuestra parte un granito de arena para cambiar la hoja de ruta que nos han marcado.


 


Si quereis también podeis descargar el video de  aquí.
O si quereis más información acerca de la obsolescencia programada, también podeis visitar la web WikiObs que nace con la intención de hacer pública información encubierta sobre la vida útil y a menudo limitada de los productos de consumo más habituales.