miércoles, 20 de abril de 2011

Sexta verdad. Financiación de la Iglesia.

De nuevo otra gran verdad que os traigo de la mano de verdades como puños, que coincidiendo en tiempo con nuestra semana Santa parece cobrar mayor relevancia, aunque como suele pasar con estas cosas, pasaran al olvido eclipsadas por noticias mucho “más relevantes” como el siguiente caso de corrupción política o mucho mejor y más seguro, por el próximo Madrid – Barcelona.




Y como dato sirva conocer que el Banco del Vaticano es una de las diez entidades financieras frecuentemente utilizadas para el blanqueo de dinero, es el destino de más de 55 mil millones de dólares de dinero negro italiano, colocándose muy por delante de paraísos fiscales como las Bahamas, Suiza o Liechtenstein.

Una investigación reciente del diario inglés "London Telegraph" y del "Inside Fraud Bulletin", menciona a la Ciudad del Vaticano como uno de los principales Estados "cut out" como los otros ya existentes paraísos fiscales, tales que Nauru, Macao y las Islas Mauricio. Un Estado « cut out » es un Estado cuya legislación sobre el secreto bancario impide toda posibilidad de rastrear o encontrar una pista sobre los orígenes de los fondos financieros que son depositados o se colocan allí.

También recientemente la fiscalía de Roma ordenó a la policía financiera italiana incautarse de 23 millones de euros depositados en el Instituto para las Obras Religiosas, teóricamente el Banco del Vaticano habría incurrido en un posible delito contra las normativas europeas del lavado de dinero negro al no haber comunicado a las autoridades italianas los nombres de dos clientes que ingresaron en el Instituto 20 millones de euros y tres millones de euros, respectivamente.

Por otro lado el Banco del Vaticano intenta desesperadamente oponerse a una querella judicial emprendida por los supervivientes serbios y judíos del holocausto ante la corte federal de San Francisco (caso Alperin), que persigue obligar a rendir cuentas de los fondos espoliados durante la Segunda Guerra Mundial.

Y pasando a nuestro territorio debemos saber que actualmente la iglesia disfruta de más de 6.800 millones de euros anuales del Estado, libres de impuestos por supuesto, de los cuales solo 252 millones pertenecen a lo recaudado a través de la asignación tributaria del IRPF, además tiene en propiedad un enorme patrimonio que cuenta con bienes mobiliarios, inmobiliarios, santuarios, culturales, capital de diversas fundaciones, etc.

Pues bien, no se si hacen falta más datos para entender lo maravilloso del sistema montado por la religión católica, que será igualmente extensible al resto de religiones, que más necesitamos saber para abrir los ojos y reclamar al menos en nuestro país lo que ya expresa nuestra constitución, LAICIDAD.

Saludos sensatos.