viernes, 15 de abril de 2011

Y sin embargo se mueve

De vez en cuando me pregunto por que gasto mi tiempo en escribir estos artículos, en participar en algunos foros, en comentar noticias en diarios electrónicos, en discutir conmigo mismo por el tiempo que invierto en estas labores; incluso en ocasiones sientes que no vale para nada y que todo queda como un grito sacado desde mis entrañas y liberado a su antojo en un desierto sin vida que recepcione el mensaje. Sin embargo, algo en mi interior me prohíbe seguir guardando mis pensamientos y aunque solo sea por desahogo vuelvo a cumplir con mi oficio y piedra a piedra voy levantando el muro de mi mensaje.

Y es que uno no tiene más que ver las noticias o vislumbrar la realidad que tenemos y la que nos llega para darse cuenta que ni por asomo estamos en una sociedad de bienestar ni mucho menos disfrutamos de la libertad de las que se nos hace poseedores.

No quiero daros la brasa con pensamientos profundos ni idearios seudopolíticos, tampoco pretendo sacaros de vuestra ensoñación más profunda lanzándoos una jarra de agua fría, pero si verdaderamente os quema lo que veis y como a mi os llega a dar vergüenza de la sociedad que nos han montado, claro está con nuestro permiso. Os traigo un video que aunque siendo del año 1999, se puede trasladar perfectamente a la actualidad.




Si habéis visto el video al completo espero que aunque no fuerais votantes de Izquierda Unida o fuera la primera vez que escuchais a Julio Anguita, os haya hecho reflexionar, que al menos haya sembrado la duda de qué es realmente lo que esperáis en la vida; que dejando de lado nuestras raíces ideológicas sepamos leer entre líneas tan tremendo discurso que al menos a mi, me hace pensar y sobre todo, me anima a seguir escribiendo.

Saludos sensatos.