jueves, 16 de diciembre de 2010

Berlusconazo

Hay cosas en la vida que uno no se explica como siguen funcionando y este es el caso de Italia; porque ya me dirán ustedes como sigue hacia delante un país con un gobierno díscolo que prácticamente solo sale a la palestra por los escándalos que protagoniza su flamante presidente.

Un presidente que controla el 50% de los medios de comunicación Italianos y que aprovechándose de ellos ha llegado al poder, mejor dicho aprovechándose de la situación que acontecía en Italia allá por el año 2001, cuando ante la falta de oposición al gobierno, Berlusconi supo ver el camino a trazar para llegar a la presidencia. Y desde entonces ¿qué? escándalos y más escándalos que amontonan causas pendientes por la inmunidad de la que goza mientras este al frente del país.

No menos vergonzante es la manera en la que Berlusconi se aferra al poder, comprando “supuestamente” votos de la oposición, montando así un nuevo espectáculo para seguir dañando la imagen de la política italiana, bastante mal parada ya con todo lo que le precedía, que cuenta ahora con un nuevo episodio al estilo de la comunidad de Madrid, acuérdense de Tamayo y Sáez, algo que seguirá sucediendo mientras las leyes sigan amparando a transfugas que votan en contrario a la ideología de su partido y lo que es peor, en contrario de lo que unos cientos, miles o millones de personas votaron para que ellos estuvieran ahí.

Todo esto te hace pensar si nos merecemos o no a los mandatarios políticos que corretean libremente por sus gobiernos, soltando mentiras y escusas de toda índole para salir airosos de cualquier situación que los incomode lo más mínimo, cuando teóricamente están ahí para conseguir un funcionamiento correcto cuasi impoluto de todos los estamentos del país.

Quizá, reiterándome en mis palabras, la dejadez de la población en la marcha de su estado y del mundo, haga que proliferen los políticos con ansias de enriquecimiento y sin ningún tipo de moralidad o pensamiento social.

Menos mal que hay ciertos sectores de la población mundial que se resisten a ser guiados como un rebaño de ovejas al matadero, prefieren tener sus ideales e incluso se atreven ha hacer su propia lectura de la realidad, por mucho que los medios de comunicación tapen los chanchullos y los tejemanejes diarios a los que nos tienen acostumbrados nuestros representantes mundiales. Esto lo hemos visto una vez más en el caso italiano, cuando cientos de personas se han echado a la calle para protestar por lo que había sucedido; puede ser que les faltara el arrojo final o simplemente no tuvieran el apoyo ni la planificación necesaria, pero cada día que pasa, viendo el panorama que vivimos es fácil pensar en una nueva revolución de masas que con suerte, nos coloque en el camino correcto.