jueves, 23 de diciembre de 2010

La Sinde sin su Ley

Señora Ángeles González Sinde, gobierno y todos aquellos que apoyan la disposición final segunda de la Ley de economía sostenible, más conocida como Ley Sinde.

Primero: Cuando de aprobar una ley de importancia como esta se trata, se hace de cara, entiéndase por tanto que el echo de incorporar dicha ley a otra aún mayor para así pasar desapercibida o al menos intentarlo, hace que el pueblo, véase sufridor de dicha ley, se enoje en mayor medida, consiguiendo por tanto una reacción igual pero de sentido inverso a vuestra acción. (Tercera Ley de Newton)

Segundo: Cuando un ministro es preguntado acerca de su dimisión por un periodista, después de perder a su hijo prodigo (Ley Sinde), no puede en ningún caso responder “¿y tu?” dado que el periodista si esta realizando su trabajo, por lo que no tiene ninguna razón para dimitir o al menos no tiene que rendirle cuentas a el, sin embargo el ministro si debe dar explicaciones de sus acciones al pueblo ya que es este ultimo quien le ha legitimado como representante suyo y por consiguiente a quien debe explicaciones de sus acciones y decisiones. (Principio fundamental de la democracia)

Tercero: Cuando una producción española, sea esta cine, series, música u otra, no tiene el numero de ventas esperado, no se puede achacar el problema a las descargas “ilegales” en internet, yo más bien diría que dicha producción es una MIERDA, acaso creen en el gobierno que los millones de descargas de los capítulos de LOST (Perdidos) han afectado en su enorme éxito mundial, conoce usted señora Sinde a algún español que haya echo uso de las descargas de internet para ver Los Serrano. El número de ventas de un producto se basa en la ley de la oferta y la demanda. (Principio del Capitalismo)

Cuarto: Cuando los largometrajes extranjeros representan el 85 % de la recaudación en España, no se puede argumentar que la Ley Sinde favorecerá que esta industria permanezca en nuestro país. Existe acaso algún empresario que abandone un país en el cual copa el 85 % de las ventas de su producto.

Quinto: Cuando hablan desde el gobierno de proteger los derechos de autor, realmente a que se refieren; porque un jardinero, un pintor, un ebanista, un albañil, etc, etc, no cobra a la gente por admirar o disfrutar de su obra una y otra vez, se debe quizá, a como ya dijo el Marqués de Condorcet haya por el año 1791 que “la propiedad literaria no es un derecho es un privilegio y como todos los privilegios, es un obstáculo impuesto a la libertad, una restricción evidente a los derechos de los demás ciudadanos” entendiendo por tanto que vuestra ley es una ley para privilegiar a unos cuantos en detrimento de los derechos reales, que no adquiridos, del resto.

Y podría seguir enumerando más y más puntos intentando explicar a la señora Sinde y a sus compañeros de gobierno, lo equivocados que están intentando vendernos la “cultura” a precio de oro, cuando todos sabemos que el oro, es un bien cuantitativo y no cualitativo como es la cultura y las cualidades no se venden, se enseñan y se difunden para un bien global. Solo que a lo mejor, esa falta de cultura libre es la que ha propiciado que esta señora con ausencia de principios y una gran merma de conocimientos de la vida real, piense que los derechos hay que pagarlos como si del diezmo se tratara, pero nada más lejos de la realidad. Cuando de adquirir los privilegios que te otorgan tus derechos se trata, solo el trabajo que te conlleva realizar tus obligaciones es garante para la obtención de estos.