lunes, 6 de diciembre de 2010

Controladores incontrolados

Ya tenía yo ganas de tratar este tema, pero me hubiera gustado haberlo hecho con mayor tiempo de reacción, haber podido estudiarlo más a fondo, como hago con todo lo que escribo, que aunque pueda parecerlo, no son meras opiniones, detrás de cada una hay un estudio de la situación y posterior análisis; pero vamos al grano.


Todo el mundo se echa las manos a la cabeza con el trance que hemos vivido en el comienzo del puente de la Constitución, algo que resulta paradójico, puesto que el gobierno, tirando de la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio, se puede considerar que interpreta de forma un tanto inexacta la ley para poder decretar el estado de alarma y de esta manera solventar una situación provocada en parte por su torpeza.

Como podemos leer en la ley citada anteriormente:

    Artículo 4.
  • El Gobierno, en uso de las facultades que le otorga el artículo 116.2 de la Constitución podrá declarar el Estado de Alarma, en todo o parte del territorio nacional, cuando se produzca alguna de las siguientes alteraciones graves de la normalidad:
  • Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad, cuando no se garantice lo dispuesto en los artículos 28.2 y 37.2 de la Constitución, y concurra alguna de las demás circunstancias o situaciones contenidas en este artículo.
    Artículo 28.2
  • Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. La Ley que regule el ejercicio de este derecho establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad.
    Artículo 37.2
  • Se reconoce el derecho de los trabajadores y empresarios a adoptar medidas de conflicto colectivo. La Ley que regule el ejercicio de este derecho, sin perjuicio de las limitaciones que pueda establecer, incluirá las garantías precisas para asegurar el funcionamiento de los servicios esenciales de la comunidad.

Leyendo esto puede parecer que el gobierno tenía “todas las de la ley” para poder ordenar el estado de alarma, ¡pero!, resulta que los controladores aéreos no estaban de huelga, sino que dejaban de ir a trabajar por que habían superado las 1.670 horas, si pero “eso es una huelga encubierta” pensareis muchos de vosotros, incluso yo también lo pienso, más que nada porque esa es la realidad, pero con matices.

Tu, que pensarías si después de haber firmado un convenio con AENA donde se especificaban esas 1.670 horas de trabajo, entre otras cosas, luego de haber avisado en varias ocasiones que lo que ha pasado este puente era inevitable por falta de personal, te encuentras con un decretazo mediante el cual AENA tiene el poder para acomodar a las necesidades del servicio los períodos de disfrute de permisos, vacaciones y licencias de los controladores aéreos, que ahora resulta que los permisos de paternidad, de enfermedad, etc., y esas horas que les corresponden a los controladores no computan en el global de horas. Pues ante este panorama, tu como trabajador te sentirías indignado y engañado, por lo que harías lo posible por mostrar tu irritación.

Ahora bien, todo lo anteriormente dicho no significa que la actitud que han tomado los controladores sea ni mucho menos la más sensata, creo profundamente que podían haber pensado un poquito más las consecuencias de paralizar un país en un momento en el que necesitamos imperiosamente el movimiento de capital dentro de nuestras fronteras. Seguro que podían haber hecho la vista gorda durante este periodo vacacional para sentarse posteriormente a hablar con AENA.

Acaso no esperaban nuestros controladores que el gobierno tomara medidas frente a su arrogancia, no suponían que el populacho se les echaría encima por joderles su descanso; parece mentira que personas que deben de tener un nivel intelectual por encima de la media no piensen estas cosas cuando toman decisiones. Deben de tener en cuenta que por todos es sabido que cobran ingentes cantidades de dinero por realizar un trabajo que en el resto de Europa se paga peor, tienen que saber que el hecho de poder paralizar un país no les da derecho a pedir ciertas cosas en un convenio que ya esta más que hinchado, que al fin y al cabo, es el motivo por el que España se ha tenido que enfrentar a una situación que nos deja en ridículo delante del resto del mundo.

Por tanto, deberían los controladores ser más humildes e intentar equiparar sus peticiones a la realidad social que afrontamos en este periodo de crisis, pero también debería el gobierno aprender a solventar según que situaciones de una manera menos dramática para nuestro país que empleando el método de por “mis cojones”.