martes, 15 de febrero de 2011

Incultura emigrante

Seguramente alguna vez te has enfrentado a cuestiones relativas con la emigración, puede ser que estés en contra o a favor de la misma, pero sin duda, debes de tener claro el concepto que supone ser emigrante y por tanto sus pros y sus contras. Según la Real Academia Española de la lengua, un emigrante es una persona: Que se traslada de su propio país a otro, generalmente con el fin de trabajar en él de manera estable o temporal.

Por tanto, entendemos, que aquella persona que emigra lo hace con el objetivo de encontrar trabajo, bien porque en su país de origen no hay, bien por mejorar su situación personal. Con esta premisa en la mente, es lógico pensar que aquel que emigra no lo hace con intenciones maliciosas sino con pensamientos de evolucionar laboralmente, lo que coloquialmente diríamos, salir hacia delante.

Dicho esto, tenemos que poner en el mismo escalón de salida a todo aquel que sale de su país, sea cual sea su nivel económico, social o cultural. Pero dicho esto, debemos de dotar a todo aquel que llega a nuestro país de los mismos derechos y por supuesto de las mismas obligaciones, incidiendo como no en la integración laboral y con mayor motivo en la cultural.

No quiere decir que deban adoptar nuestras fiestas como suyas, tampoco que deban adoptar religión alguna, ni siquiera que se sientan obligados a comer jamón o paella mientras empinan un chato de nuestros mejores caldos. Pero desde luego que deben comportarse como si de un español más se tratara, por tanto, si en la cultura española no esta bien visto llevar velo, usted no lo llevara, si en la cultura española no esta bien vista la poligamia, usted no la practicara, si en la cultura española no esta bien vista la explotación de menores, usted no la promoverá, así indefinidamente hasta acatar toda costumbre cultural española.

De no ser así, entiendo que no llevara una vida con plena integración social, tendiendo a aislarse, construir guetos y posiblemente a delinquir. Esto no es un antojadizo cachete al emigrante, porque si pasa constantemente en pueblos y ciudades donde grupos de españoles que tienen poca integración social crean estas realidades, porque no ha de pasar con el emigrante, que tiene ante si la difícil tarea de construirse una nueva vida en un nuevo país.

Con todo esto lo que trato de exponer es la situación que impera en nuestros días. Desde mi punto de vista, no me considero para nada racista ni xenófobo, no pueden estar continuamente bombardeandonos desde las asociaciones de emigrantes con el mensaje demagogo del racismo. Porque no hablan de los miles de emigrantes que se han incorporado a la vida laboral y social española sin ningún tipo de problema; no sera, que aquellos que presentan problemas en su día a día son los mismos que no quieren, por el motivo que fuere, adoptar la manera de vivir española.

Supongo, que habrá personas que aún sean racistas y no traten con respeto a los extranjeros, pero no creo ni mucho menos, que España tenga una sociedad mayoritariamente xenófoba, y eso contando con que nuestros políticos no dejan de usar al emigrante como arma arrojadiza a su antojo, propiciando que sobre todo nuestra juventud se vuelva cada día más intolerante, quizá tenga mucho que ver la ingente falta de cultura de nuestras últimas generaciones.

Me despido de todo aquel que lea esto, con un video protagonizado por Josep Antoni Duran i Lleida, en el programa de TVE “Una pregunta para usted”.