jueves, 24 de febrero de 2011

Plato del día: Revuelto de arabes con hipocresia occidental

Parece mentira lo que estamos viviendo durante los primeros meses de este año, porque quien diría que un alzamiento popular iba a acabar con los 23 años de gobierno de Ben Alí en Túnez o los 30 de Hosni Mubarak en Egipto. Al parecer la gente de aquellos lares decidió que estaba hasta la coronilla de tanta corrupción y de tanto tiempo de opresión gubernamental que no dejaba expresar la más mínima inquietud sobre su situación, ni mucho menos sobre sus dirigentes.


En España, llevamos treinta y tantos años de democracia, teorías conspirativas aparte; sin embargo, más de medio centenar de países se hallan actualmente bajo autocracias o sistemas cuasi dictatoriales. Es posible que para casi la mitad de nosotros la dictadura solo signifique un tema estudiado en los libros de historia, pero eso no quita que la realidad que viven en Angola, Arabia Saudí, Argelia, Bielorrusia, Azerbaiyán, Bhutan, Brunei, Burkina Faso, China, Corea del Norte, Burundi, Camerún, Cuba, Egipto, Chad, Congo, Emiratos Árabes Unidos, Eritrea, Irán, Madagascar, Guinea, Guinea Ecuatorial, Malasia, Marruecos, Kazakstán, Kyrgyzstan, Níger, Nigeria, Laos, Pakistán, Libia, República Democrática del Congo, Mauritania, Myanmar, Rwanda, Siria, Nepal, Omán, Somalía, Swazilandia, Sudán, Tailandia, Túnez, Uganda, Turkmenistán, Uzbekistán, Zimbabwe, Vietnam y Yemen sea parecida o igual a la vivida en nuestra nación después de la guerra civil.

Algunos de estos pueblos han despertado en su particular 23F, pero en este caso Tejero deja de ser guardia civil y pasa a ser la población, la que echándose a la calle, con bandera y piedra en mano, reivindica un cambio necesario de rumbo. Esto ha desencadenado en un movimiento social que ha despertado la inquietud de muchos otros, llevando a antiguas tiranías al final de sus días. No obstante, les queda aún mucho camino por recorrer y mucha sangre que derramar para llevar a término su anhelada libertad.

Pero como siempre, existen dobles lecturas y movimientos de ajedrecista que te hacen pensar en lo paradigmático de la tesitura que desde la lejanía observamos.

En primer lugar, quiero mostrar mi total disconformidad con la postura mostrada por el resto de países mundiales, de nuevo se os ha visto el plumero; y es que lo que hace tres meses era bueno, no puede pasar a ser mediocre o trasnochado porque no interese mostrar otra cara a la opinión pública. Y si verdaderamente piensan que esos “presidentes” sobran, no valen medias tintas ni palabras de apoyo al pueblo que se vate en lucha, deben ayudar logísticamente a que prevalezcan las decisiones de esos ciudadanos, como si de apoderarse de pozos petrolíferos se tratara.

Y es que resulta paradójico que cuando por negocio puro y duro se trataba, buscaban cualquier escusa, como por ejemplo búsqueda de armas de destrucción masiva. Se mandaban cantidades ingentes de militares para atropellar cualquier país, aunque tuvieran que matar a millares de personas, daños colaterales decían. Pero cuando es la gente quién pide el cambio y sale a la calle, sirve la callada como única respuesta por parte de nuestros presidentes, expectantes en ver que rumbo toman las cosas para luego pronunciarse; panda de hijos de puta.

Hipocresía y más hipocresía, por eso desde aquí mando mi mensaje de apoyo a todos aquellos que luchan por su libertad, pero también, mando mi mensaje de aviso para que no se dejen engañar como lo estamos nosotros. Creemos vivir en libertad y por el contrario permanecemos atados de pies y manos, eligiendo cada 4 años a nuestros flamantes presidentes para que nos dirijan como un rebaño de ovejas hacía donde sus intereses señalen, en definitiva, una forma moderna de dictadura parlamentaria.

Espero no obstante impacientemente el desenlace de los hechos y el enlace de otros nuevos ¿Saltara la revolución a China? ¿A quién apoyaran entonces los demás países? ¿Pasara lo mismo en Grecia o Irlanda? ¿Sera la subida del petroleo el desencadenante de nuevos conflictos en países democráticos? En fin, quizá los Mayas tuvieron la respuesta y nosotros deberemos esperar a 2012 para averiguarlo.