lunes, 7 de marzo de 2011

Rechazo del PSOE y PP a la dación hipotecaria

El pasado 23 de febrero, los grupos parlamentarios de PSOE y PP confirmaron en el Pleno del Congreso de los Diputados su rechazo a tramitar una proposición de ley de IU e ICV que reclamaba cambiar la legislación hipotecaria para obligar a las entidades a aceptar que con la entrega de la vivienda sea suficiente para cancelar el préstamo.


Así es como cuidan nuestros dos partidos mayoritarios de las necesidades y peticiones de sus votantes, los bancos, y es que una vez más, parece ser que las entidades financieras son las que regulan nuestro devenir a su antojo. Y todo esto sucede mientras los contribuyentes han aportado miles de millones para salvar a bancos y cajas de su mala situación económica.

En el lado opuesto se sitúan varias organizaciones sociales y plataformas de afectados, que van a iniciar próximamente una campaña de recogida de firmas para presentar en el congreso una iniciativa legislativa popular que regule la situación y admita al fin la dación de vivienda como forma de liquidación de hipoteca, lo que ayudaría a evitar los casos de exclusión social y financiera que actualmente se están multiplicando debido a la regulación vigente.

Recordemos no obstante, que la legislación hipotecaria actual cumple 150 años, durante los cuales no ha sido retocada en sus aspectos fundamentales, lo que nos deja entrever la necesidad de modernizar adecuadamente dicha ley, que se ha cobrado ya más de medio millón de embargos en los últimos cuatro años.

Está claro por tanto, por lo menos bajo mi punto de vista, que la ley que regula los prestamos hipotecarios debe de cambiar; no debemos olvidar tampoco las famosas clausulas “suelo” que se pusieron de moda en los últimos años del apogeo inmobiliario y que todavía hoy arrastran miles de familias, incluso todavía existen bancos que siguen con dicha practica, eso si, en la letra pequeña.

Esto demuestra una vez más, que el super implantado sistema bancario mueve los hilos de nuestra sociedad a modo de títere sin cabeza, puesto que nosotros no hacemos más que caer en sus redes una y otra vez con la triste escusa de que no se puede cambiar. Si bien admito que es cierto que el cambio es complicado y llevaría una ardua tarea de lucha incesante, también comprendo que es necesario y de obligado cumplimiento el intentar llevar a nuestra sociedad por otros derroteros que los que ahora nos afligen.

Volviendo al tema principal, me gustaría saber porque en su momento los bancos daban créditos hipotecarios por importes muy superiores a los valores reales de los inmuebles, es más, en muchos de los casos se los concedían a personas que ostentaban un alto indice de riesgo. Puede ser que el afán por esquilmar aún más las ya de por si maltrechadas cuentas de los ciudadanos empujara a los bancos “sin ellos querer” a otorgar esas hipotecas, a sabiendas casi con total seguridad, que en algún momento las casas pasarían a su posesión.

Y entonces no deberían los jueces pensar en quien tiene la culpa de la situación, ¿no debería el banco acarrear con su fallo a la hora de valorar el inmueble?; si bien el ciudadano también peco de ingenuo al pensar que aquellos momentos de progreso económico imparable iban a durar para toda la vida, tendrían que ser los bancos quienes admitieran su error y concienciarse que no siempre se gana.

Pensar también en que hubiera pasado si los bancos en vez de facilitar esos prestamos, hubiesen tasado correctamente las casas, seguramente esto habría ayudado a contener los precios de las viviendas, cosa que para nada interesaba a las corporaciones bancarias; a menor deuda menores ingresos para la entidad, con lo que para mi queda bastante claro quien fomento todo lo que ahora acarreamos por lo que deben ser ellos quienes paguen el error.